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Consejos para cuidar el pelo

Por: 
Redacción Cromos
Mujer cogiéndose el pelo
Un pelo sano y bello puede ser muy atractivo en un hombre y en una mujer. ¿Cómo debemos cuidarlo?

 

 

Principales problemas, ¿de qué y cuándo preocuparnos?

 

Todas las personas, en alguna etapa de su vida, sufren con el pelo. “Al estar expuestos al sol, agua y la contaminación”, explica el doctor Orlando Dueñas, dermatólogo y especialista en enfermedades del pelo. Además, a esos factores se suma la herencia genética que propende en problemas tan comunes como la caída, caspa, pelo graso y hasta infecciones.

 

 

Empecemos. Ya sea por estrés, dieta, problemas médicos o edad, la caída del cabello es un asunto que desvela a más de uno. Si bien hay casos extremos, “la mayoría de la gente no debería preocuparse demasiado al ver caer tanto pelo en la ducha. En promedio la cabeza pierde entre 50 y 100 pelos por día” asegura Leonora Doclis, especialista en tricología de The Belgravia Centre de Londres, clínica líder a nivel mundial en la caída del cabello.

 

 

En las mujeres, el pelo también puede sufrir una caída acelerada debido a cambios que pueden ser metabólicos, hormonales, alteraciones del ciclo menstrual, tiroides y enfermedades sistémicas.

 

 

Otro problema es la horquilla. A pesar de no ser grave, no hay que dejar de prestarle atención. Afecta en su mayoría a las mujeres por la extensión de su cabello, es un debilitamiento del cuerpo de cada pelo que resulta en la apertura de sus puntas.

 

 

Según el doctor Dueñas, “las principales causas son el uso del secador en cualquier temperatura, que aumenta más su daño si se usa en caliente, la plancha y los tratamientos para alisar o tinturar el cabello”. Para este problema no hay cura, pero tampoco motivos para preocuparse. Cortar el pelo un centímetro hará que desaparezcan y el cabello recuperará su vigor.

 

 

La caspa es otra complicación común del cabello y su piel. Si bien es una condición incurable, no debe ser motivo de alarma. Es más, todos en alguna época de la vida la han sufrido o la sufrirán. A pesar de ser motivo de rechazo en ocasiones, según Dueñas su aparición se da tanto en hombres como mujeres en situaciones tan comunes como cambios de temperatura, determinadas alergias, y condiciones hormonales y anímicas que pueden disparar su manifestación.

 

 

Lo clave es determinar en qué estado está nuestro cuero cabelludo para dar con la raíz del problema. Recuerde que la caspa es solamente una manifestación de un problema en su cuero capilar y a él es al que hay que ponerle atención.

 

 

Las principales causa son, en grado de menor a mayor complejidad: alergias temporales, deshidratación de la piel, la dermatitis seborreica y la psoriasis capilar; los dos últimos casos son a los que hay que atender por ser una alteración consistente en el exceso de la producción de grasa en el cuero cabelludo, que forma irritaciones, escamas blancas o amarillas, que dificultan la nutrición capilar.

 

 

Frente al pelo graso, quizá el menor de los problemas, su causa es “básicamente un desorden hormonal”, según Liliana Castillo Flórez, especialista en el tema y Jefe Técnico Nacional de L’Oréal. No hay que olvidar que los que sudan más tienden a tener más pelo graso.

 

 

En términos generales los hombres sufren más de pelo graso que las mujeres debido a condiciones hormonales, y su situación puede aumentar con la pérdida de cabello, debido a que el cuero capilar genera más grasa como forma de protección ante el sol y las condiciones externas.

 

 

¿Cómo cuidarse?

 

Lo más importante es saber qué tipo de cabello y cuero cabelludo tenemos. Así, será más fácil comprar los productos de acuerdo con nuestras necesidades.

 

 

Cuando el problema se complique hay que visitar a un especialista en dermatología y tricología, quien permitirá actuar con rapidez para tomar medidas efectivas.

 

 

Para los que sufren de cualquier tipo de caspa o resecamiento, consumir como mínimo cuatro vasos diarios de agua o jugos al día. Esto disminuirá el sobreesfuerzo que las glándulas tienen que hacer para mantener hidratado el cuerpo.

 

 

Evitar su cepillado recién salidos de la ducha porque el pelo es más frágil en condiciones de humedad, evitar usar secadores y planchas, y racionalizar el uso de productos químicos como tinturas pueden ayudar a tener un cabello más saludable.

 

 

No es cierto que...

 

 

Si bien dicen que “el diablo sabe más por viejo que por diablo”, las abuelas no siempre tienen la razón a la hora de hablar del cabello, y muchos de sus consejos tradicionales son mitos que no tienen nada de real.

 

 

No es cierto que la época perfecta para cortarse el pelo es cuando la Luna está en cuarto creciente. Es una tradición sin fundamento ya que, primero, el cabello tiene unas fases de crecimiento definidas: la anágena (nacimiento), la catágena (crecimiento) y la telógena (caída), y segundo, “el crecimiento del cabello parte de la raíz y no de las puntas”, según el doctor Dueñas.

 

 

Otro de los mitos es el beneficio de las mascarillas con base en frutas o vegetales. Según la especialista Castillo, “su efectividad es discutible por la naturaleza de los productos y el tipo de cabello de la persona”. Añade que “no es lo mismo aplicarse un producto especializado con cierta concentración de aceite de aguacate, que espichar cinco aguacates y ponérselos en la cabeza”.

 

 

Olvídese también de las amenazas de que se le va a caer el pelo por usar casco, cachuchas o sombreros permanentemente. Este mito no es correcto debido a que “el cabello no es tejido vivo, y por ende no necesita de luz ni oxígeno. La prueba está en que no nos duele cuando nos cortamos el pelo”, argumenta el doctor Orlando Dueñas.

 

 

Foto: Istock

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