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La historia de la colombiana que trajo al país el primer spa tailandés

spa tailandés
¿Qué tal transportarse a este paraíso asiático, durante dos horas, y disfrutar un método de sanación milenario reconocido en todo el mundo?

Por: Marcela Díaz Sandoval. 

 

 

Hay experiencias que llegan por un golpe de suerte. Y hay que vivirlas en primera persona para entenderlas, creerlas, contarlas y compartirlas. Algunas son tan impactantes que transforman para siempre la vida de alguien. Eso fue precisamente lo que le pasó a Andrea Caltiau, fundadora de Baw Lotus Thai Spa, el único spa tailandés que existe en Colombia.  

 

Un dolor físico la llevó a viajar por el mundo, a cambiar de trabajo y a crear una marca pionera en el país. “Soy abogada y hace algunos años mi trabajo, que era bastante exigente, me ocasionó unos nudos increíbles en un brazo. Busqué ayuda en Bogotá, pero ninguna de las 25 terapias que me mandaron funcionó”. 

 

Lotus Thai Spa

 

La cura estaba en Francia y el destino la terminó empujando a Tailandia. Llegó a París para realizar una maestría y su suegra la llevó a un spa tailandés en el que empezó a ver los resultados desde la primera cita. Los tailandeses consideran que uno de los aspectos fundamentales a la hora de hacer un masaje es trabajar por la armonía de todo el cuerpo, no simplemente tratar un dolor localizado en un lugar específico.  

 

Sorprendida con su mejoría y encantada con esta filosofía, empezó a estudiar masaje thai en una escuela de París, durante un año. Hizo la práctica, pero se dio cuenta de que no era lo suyo. Ese oficio requiere técnicas físicas y emocionales que no son tan fáciles de adquirir. Sin embargo, la curiosidad la llevó a emprender un viaje con su esposo hasta Tailandia. ¿El propósito? Conocer más sobre la historia de este método de sanación. 

 

“Estaba encantada de ver cómo conservan una práctica milenaria, con más de 2.000 años, y cómo la transfieren de generación en generación. Eso, sumado a que no volví a sentir dolor, me motivó a decirle a Pierre (su esposo) que montáramos un negocio en Colombia”. 

 

Lotus Thai Spa

El SPA está decorado con objetos traídos desde Asia. Entrar es como viajar en el tiempo y el espacio.

 

Y así fue. En cada viaje compraban algo. Puertas, sillas, cuadros, aromas, luces y todos los accesorios que necesitaban para que el espacio se sintiera como un fragmento de Tailandia en Bogotá. Una vez llegó el barco con los productos y encontraron el lugar que tenían en mente, decidieron darse a conocer. El 26 de junio del 2014 abrieron las puertas de Baw Lotus Thai Spa, en Bogotá. 

 

“Tenemos un promedio de ocho masajistas tailandesas y las vamos rotando con cierta periodicidad. Son expertas que vienen de la escuela de Wat Pho, considerado uno de los lugares de estudio de la medicina tradicional tailandesa más importantes del mundo. Tienen experiencia en Rusia, India y otros países que practican esta técnica. Normalmente viajamos para hacerles las entrevistas y nos encargamos de los trámites legales”, detalla Andrea. 

 

El menú, como lo denominan, está compuesto por diez tipos de masajes: de pies, thai tradicional, relajante, para deportistas, embarazadas, con plantas, con aceites, piedras volcánicas, thai reductor sin aparatología y masaje a cuatro manos, realizado por dos personas. Los precios van desde 120.000 hasta 250.000 pesos y cada masaje tiene un propósito específico.

 

La cliente más pequeña de Lotus tiene cuatro años, y el mayor, 87. Para los niños, cuenta Andrea, manejan los mismos masajes, porque la técnica tailandesa es general, aunque los protocolos son más cortos. Los hacen con aceite, en una tina de burbujas, y les dan una fruta, de tal manera que llegan a la casa directo a dormir. “Es una experiencia relajante que los ayuda a conciliar el sueño y les calma la hiperactividad”.

 

Otros lugares para relajarse

 

Hotel Castillo del Viento

En el municipio de Oicatá (Boyacá) se encuentra este lugar que permite la recuperación, desintoxicación y tonificación del organismo, a través del agua. 

 
Comfy, spa a domicilio

Una plataforma creada por tres administradores de empresas. “A la gente le genera mucho estrés movilizarse, por eso decidimos ofrecer un servicio en el que el traslado lo hacen las masajistas.  Ellas llevan la camilla y los implementos necesarios”, cuenta Ignacio Saavedra, su fundador. Los precios oscilan entre 99.000 y 169.000 pesos. El servicio se presta en Bogotá y Medellín. 

 

Casa Yunque 

A dos horas de Bogotá, en Ubaté, se esconde un espacio para conectarse con la naturaleza. En este hotel boutique, con jacuzzis que miran a las montañas, y camillas de masajes, es imposible no liberar las tensiones. 

 

Foto: Daniel Álvarez.

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