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Linfoma, un cáncer silencioso que detectado a tiempo, puede salvar vidas

Por: 
Redacción Cromos
En Colombia, cerca de 3.590 personas son diagnosticadas con esta enfermedad, mientras que más de 1.400 pacientes fallecen cada año.

El linfoma es un tipo de cáncer de las células de la sangre, llamados linfocitos, encargadas de proteger al cuerpo de diversas infecciones y enfermedades. Según expertos, cuando una persona padece de linfoma significa que sus linfocitos están fuera de control, es decir, que empiezan a crecer de manera anormal y en tamaños desproporcionados. La principal manifestación clínica de esta enfermedad es el crecimiento de masas tumorales en las regiones donde están ubicados los ganglios linfáticos, como axilas, cuello, ingle, tórax y abdomen.

 

Según estadísticas de Globocan 2012 (Sistema de Información de la Agencia Internacional para la Investigación en Cáncer), en Colombia se presentaron cerca de 3.590 casos (entre linfoma Hodgkin y linfoma no Hodgkin), es decir 7,9 casos por cada 100.000 habitantes, y cerca de 1.412 pacientes fallecieron por cuenta de esta enfermedad.

 

Los principales tipos de linfomas

 

El Instituto Nacional de Cáncer de los Estados Unidos afirma que existen dos categorías básicas de linfoma. El primero es linfoma de Hodgkin, que se caracteriza por la presencia de un tipo de célula llamada célula de Reed-Sternberg; y el segundo es el de tipo No-Hodgkin, que incluye un grupo grande y diverso de tipos de cáncer de los linfocitos (células del sistema inmunológico). Este tipo de linfoma (No-Hodking) presenta  aún más subtipos, que a grandes rasgos se caracterizan unos por una evolución lenta y otros por su crecimiento rápido.

 

A pesar de que hay un subtipo agresivo del linfoma, si se diagnostica a tiempo, la enfermedad puede ser curable en un alto porcentaje. En el subtipo indolente, los pacientes pueden vivir hasta 15 años con la enfermedad.

 

Estudios sobre esta patología han demostrado que existen ciertos factores de riesgo que aumentan la posibilidad de padecerla:

 

- Deficiencia del sistema inmunológico, tales como: pacientes con antecedentes de trasplante, VIH, enfermedades autoinmunes (Artritis reumatoide, Lupus eritematoso sistémico).

- Tener ciertos tipos de infecciones como: el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), virus de Epstein-Barr (VEB), Helicobacter pylori (H. pylori,; virus linfotrópico humano de células T tipo 1 (VLHT-1) y el virus de la hepatitis C.

- Edad: Aunque se puede presentar en personas jóvenes, la posibilidad de padecer esta enfermedad aumenta con la edad. La mayoría de las personas con linfoma no Hodgkin tienen más de 60.

- Raza blanca

- Exposición a químicos como el benceno y a ciertos herbicidas e insecticidas (sustancias utilizadas para eliminar hierbas e insectos).

- Exposición a radiación.

 

Aparte de la aparición de masas o bultos, por inflamación en los ganglios linfáticos, los síntomas del linfoma no son específicos de la enfermedad. La clave para sospechar esta enfermedad, es comprobar si persisten en el tiempo y no son explicados por otra patología o infección. Entre los más frecuentes se encuentran:

 

- Aparición de masas bajo la piel, por lo general indoloras.

- Síntomas inespecíficos.

- Sudoración excesiva, especialmente en la noche.

- Fiebre.

- Pérdida de peso, sin razón alguna.

- Tos o falta de respiración (dolor torácico)

- Debilidad o cansancio permanente.

 

Dado que una parte importante de la sintomatología es inespecífica, los expertos recomiendan consultar al médico ante cualquiera de estos factores.

 

Según el Instituto Nacional de Cáncer de los Estados Unidos, el tratamiento estándar para el tipo de linfomas indolentes, pero que cuentan con sintomatología, consiste en esquemas de quimioterapia y terapia biológica. La radioterapia puede ser administrada a personas con linfoma en estadio I o II. Si se padece un linfoma muy maligno, el tratamiento más eficaz es, por lo general, con quimioterapia y terapia biológica.

 

En la actualidad, no existen pruebas de detección ampliamente recomendadas para este tipo cáncer. La mejor manera de detectar temprano el Linfoma No-Hodgkin es la atención inmediata de las señales y los síntomas de esta enfermedad.

 

 

Fotos: iStock.

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