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“La sensualidad no radica en ponerse un escote súper profundo sino en la feminidad”, María Elena Villamil

Por: 
María Angélica Camacho
La diseñadora cerrará Colombiamoda en julio, con la pasarela 'Mujeres en el jardín', inspirada en artistas como Monet y Childe Hassam.

Decir que María Elena es paisa es como asegurar que los fríjoles son típicos de Cali. Sí, nació en Medellín, pero hablar con ella te transporta de inmediato a un bar de salsa en la ‘Sucursal del cielo’. En cualquier parte del mundo identificamos a un antioqueño, pero María Elena ni acento tiene. Más caleña que ella no hay nadie. 

 

Dejó su ciudad a los 15 años y a los 19 ya había constituido su empresa. Hoy, con más de dos décadas en la industria de la moda, hipnotiza con sus colecciones a cientos de mujeres que se mueren por sus diseños desestructurados. 

 

Sensible como ella, pocas. Tiene los sentidos más agudos que un gato. Ama la naturaleza y su debilidad son las figuras geométricas. Nunca fue amante de las muñecas, así que prefería pasar sus tardes pintando y haciendo manualidades. Desde pequeña tenía claro por dónde iba su camino y su mamá le ayudó a arar la tierra. Es una diseñadora apasionada que exalta la figura de la mujer desde su lado más hermoso y auténtico.

 

¿Qué es la moda para usted?

Para mí, no tiene nada que ver con las tendencias, yo no me rijo por ellas. La moda puede surgir de lo que cada persona quiere manifestar de su personalidad, de su entorno, de su estilo y de lo que le gusta. La idea es lograr tener una identidad propia. Lógicamente, esa identidad estará ligada a un momento histórico o una realidad social. 

 

¿Para qué sirve la moda?

Es una forma de comunicación y de manifestar nuestro estilo. Es una expresión del ser humano. Para nosotros como diseñadores, además de ser un medio de comunicación es un negocio, así que nos sirve para aportarle a la industria nacional, a la economía de nuestro país y para generar empleo.  

 

¿Por qué eligió la moda?

Nací con lo artístico y lo creativo muy desarrollado y lo fui potencializando a medida que fui creciendo. Siempre quise estudiar artes plásticas e historia del arte, pero cuando llegamos a Cali, mi mamá montó un taller de confección y mis ideas cambiaron. Me empecé a involucrar y desde los 19 años arranqué con mi línea María Elena Villamil. 

 

¿De qué manera se ha reinventado como diseñadora, con el paso del tiempo? 

Investigo constantemente. Sobre todo aquello que se relaciona con la arquitectura y el arte. Eso me ha dado las herramientas para que mi estilo y el ADN de la marca evolucionen. Mi trabajo es un ensayo de prueba y error, por eso tenemos los laboratorios dentro del taller, y ahí desarrollamos diferentes patrones. A mí me gustan mucho los volúmenes, estamos haciendo nuevos constantemente. 

 

¿Ha cambiado la manera de asumir su trabajo?

Mi estilo no ha cambiado, pero mi ADN ha evolucionado y se ha depurado. A mí me tocaron los años 80, en esa época la moda era recargada. Con el paso de los años, yo me incliné por una tendencia minimalista, de acabados y texturas impecables. Mi estilo se inspira en corrientes artísticas, pero eso no quiere decir que si el arte evoluciona mi estilo cambiará también.

 

¿Qué busca con sus diseños?

Por un lado, busco nutrir mi lado creativo y sensible, eso es parte de mí. Me interesa estar en una búsqueda constante que me permita sentirme plena y feliz. Y busco, obviamente, satisfacer el mercado que se identifica con mi estilo y hacer felices a las mujeres; que se vean sofisticadas, femeninas y auténticas. 

 

¿Qué la inspira?

Cuando tu trabajo depende de la creatividad te inspiran muchas cosas, hasta estar en un parque viendo gente. Tengo una notable influencia de la naturaleza, porque la amo. El agua, las flores, las montañas… Soy de campo, totalmente. También me inspira el arte, porque es una de las cosas que me hacen vibrar. Mis cortes han evolucionado en los últimos años por la inspiración que he recibido de la arquitectura, más que todo de las culturas orientales, sobre todo Japón. 

 

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"No hay necesidad de ceñirse el cuerpo para verse sofisticada, sensual y femenina".

 

¿Dónde está la belleza?

En todo lo que nos rodea. Soy tan sensible ante la naturaleza que considero que ahí es donde encuentras la perfección. En cada cosa que ha creado Dios está la belleza. Además, es algo interno, que se lleva adentro y se manifiesta hacia el exterior. 

 

¿Cómo lleva el lenguaje del arte a la moda?

Para Colombiamoda, mi hilo conductor fue el impresionismo, la escuela pictórica del siglo XIX. Me inspiré en el padre del impresionismo, Claude Monet, y en el pintor americano Frederick Childe Hassam. Tomé de sus pinturas al aire libre y sus jardines. Mi colección se llama 'Mujeres en el jardín'. La naturaleza de esas obras la trasladé a los estampados que se hicieron para la colección. 

 

¿Cómo se expresa la sensualidad en la moda?

De una manera poética y etérea, más que carnal. La sensualidad está en la actitud de cada mujer. Tiene que ver con sus gestos, su forma de moverse, de caminar, de expresarse. La sensualidad no radica en ponerse un escote súper profundo sino en lo que puede manifestar una mujer desde su feminidad. Para mí tiene que ver con la feminidad de cada mujer.

 

¿Cómo se combinan la sofisticación y la sensualidad?

Pueden ir de la mano. La elegancia de una mujer está enlazada con sus movimientos y su tono de voz. Para ser sofisticada no te tienes que vestir, necesariamente, con tu prenda más elegante, eso viene del interior de cada persona. Lógicamente, es importante usar un vestido apropiado para la ocasión, para tu contextura y tu personalidad.  

 

¿Aboga por una figura libre o ceñida? 

Libre, porque pienso que no hay necesidad de ceñirse el cuerpo para verse sofisticada, sensual y femenina. Para mí, una de las cosas más importantes es la comodidad, y la libertad de movimiento genera comodidad. No hablo de vestidos gigantes, sino libres.

 

¿Para qué tipo de mujer diseña?

Para aquellas mujeres a las que les interesa tener un sello propio y una identidad clara. Para una mujer que le guste el lujo pero que esté lejos de la ostentación. Una mujer que no tenga que vestirse recargada para verse femenina y sofisticada. Diseño para una mujer contemporánea, que hace la diferencia, que es culta y muy femenina. 

 

¿Las mujeres caleñas han influido de alguna manera en sus creaciones? ¿O las colombianas? 

Mi primera plaza fue Cali y para mí esta ciudad es importante. Aquí tengo un mercado amplio en donde se identifican con el ADN de la marca. 

 

¿Cómo describe a la mujer?

La mujer es feminidad y amor. Las mujeres son luchadoras y guerreras. Una mujer es histriónica y versátil; puede ser mamá, esposa y la mejor ejecutiva. Tiene tantas facetas… Es una creación de Dios absolutamente magnífica.  

 

¿Cómo contribuye la moda en la construcción de lo femenino?

En general, la moda de- sempeña un papel supremamente importante, porque es una forma de manifestarnos y de comunicarnos. La moda influye de una manera contundente en la vida.

 

¿De qué manera espera que las mujeres se entiendan con sus diseños?

Las mujeres que se entienden con mis diseños son empoderadas, de mundo, cultas, quieren tener un sello propio y valoran el arte. No se rigen por tendencias sino por lo que las hace sentir bien.  

 

Con sus años de experiencia, ¿qué ha descubierto que le llama la atención a todas las mujeres en la moda, independientemente del contexto?

Todas somos muy distintas y es difícil generalizar, pero pienso que, de alguna forma, todas las mujeres nos queremos sentir seguras de nosotras mismas. Si vamos a buscar un vestido, nos queremos sentir bonitas y finalmente ese es el propósito.  

 

¿Cómo describiría su sello personal?

Es lujo lejos de la ostentación. Me ha influenciado el minimalismo, tengo una marcada tendencia en los cortes y en los patrones, hay cierto sincretismo y es muy importante la combinación de texturas. Es un estilo muy femenino, sofisticado y atemporal, para el que prima la comodidad. 

 

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"Si uno conoce muy bien su fisionomía puede saber qué le queda bien y qué no"

 

¿Qué valora del género femenino en su trabajo?

Valoro tantas cosas… Por eso la mayoría de personas que trabajan conmigo son mujeres. Por su entrega, su compromiso, su espíritu guerrero para poder salir adelante en sus diferentes roles. Tenemos la capacidad de desarrollarnos en facetas distintas. Soy feminista totalmente, como mujeres tenemos mucho potencial. 

 

¿Qué considera que nos falta como género?

No nos falta nada como género. Pero a todos nos falta algo como seres humanos. Tenemos fortalezas, virtudes y debilidades. Siempre tenemos que estar trabajando en ese algo que a todos nos falta para mejorar y superarnos. 

 

¿Qué consejo le daría a una mujer para escoger la prenda perfecta para ella?

Ante todo, no se puede regir por las tendencias. Uno tiene que conocer muy bien su cuerpo, saber cuál es su personalidad y tener claridad de su entorno. Si es una publicista no se puede vestir como una abogada. Ante todo, tiene que entender muy bien su fisionomía, así sabrá qué le queda bien y que no. 

 

¿Qué participación tiene su madre en su carrera?

Ella ha sido mi mayor inspiración y quien más me ha influenciado, porque yo trabajo con mi mamá desde hace 25 años. Ella ha sido la gestora de todo esto y ha sido una inspiración para las 40 personas que trabajan conmigo. Es un ser humano maravilloso, con un equilibrio increíble y una gran sabiduría. Aparte de eso, tiene claridad total sobre la producción y está pendiente de todo. Somos grandes amigas. La verdad es que mi mamá es el mayor regalo que me ha dado Dios. 

 

¿Por qué su interés en la geometría?
No sabría decir por qué la arquitectura y el arte son mis pasiones. Es algo que sale del interior, desde las entrañas. Desde muy pequeña empecé a manifestar el gusto por estas áreas. Con el paso del tiempo se han acentuado y se han reconfirmado. 

 

¿Cuéntenos un poco más sobre la colección que presentará durante el cierre de Colombiamoda?

El hilo conductor de esta historia fue el impresionismo, corriente de la que tomé los jardines, las flores acuáticas y la luz. La luz natural era muy importante en esa época. Quisimos darle a la ropa ese toque etéreo y poético que caracterizaba a los pintores. Los estampados son muy importantes en esta colección porque están inspirados en estas obras. Se tomaron las flores y los jardines para hacerlos. La faceta romántica-victoriana, en la que trabajamos con organzas y algunos crepés, contrasta con una faceta más vanguardista, para la que usamos acetatos y bases impermeables. Una mezcla de estilos.

 

¿Con qué gama de colores viene?

Arranca con los diferentes verdes (militar, esmeralda y selva), pasa por los azules y estos van contrastados con tonos marfil, cal y gris en algunas de las texturas. 

 

Fotos: José Neira / Juan David Jaramillo / Efraín Isaza.

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