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El síndrome del nido vacio

El síndrome del nido vacio
Cuando los hijos crecen y se van del hogar muchas mujeres sienten que su mundo se derrumba, no saben en qué ocupar el tiempo libre ni cómo volver a compenetrarse con su pareja, quien a veces pasa a un segundo plano por cuenta de la maternidad. ¿Cómo enfrentar esta crisis?.

El día que los hijos se van de casa la tristeza de ver el cuarto vacío, de no tenerlos sentados en la mesa durante los almuerzos familiares y de sentir el hogar en silencio es casi tan profunda como la que se experimenta cuando alguien muere. De hecho, este proceso de rehacer la vida cotidiana sin ellos es equiparable al de un duelo.

Por lo menos, así lo ha evidenciado con sus pacientes Camilo Rueda, presidente de la Asociación Colombiana de Menopausia Capítulo Bogotá, quien explica que muchas veces la partida del hijo coincide con la menopausia. “Como ahora las mujeres han postergado la maternidad hasta pasados los 30 años, generalmente, cuando comienzan a experimentar los cambios físicos y anímicos producto de la disminución hormonal, también deben enfrentar la partida de sus hijos”, explica.

Esta situación genera además, cambios en la dinámica de la relación con la pareja, que en la mayoría de casos, están relacionadas con los cambios que se viven cuando nacen los hijos. Usualmente, cuando llega un bebé los padres enfocan su energía y atención en ellos y equivocadamente se deja de lado la vida de pareja. Debido a ello, cuenta Rueda, es habitual que se alteren las relaciones sexuales, que la mujer se aísle, se pierdan espacios de comunicación, se caiga en la rutina, se sienta que el otro es un completo extraño e, incluso, se llegue a una ruptura.

Para evitarlo, explica la psiquiatra Silvia Helena Martínez, quien trabaja con Rueda en la Asociación Colombiana de Menopausia Capítulo Bogotá, es fundamental que cuando nazcan los hijos el rol de padres no se ponga por encima de la relación de pareja. De esta forma se garantiza que cuando crezcan y se vayan del hogar, papá y mamá se puedan concentrar en ellos, en crear un espacio único y propio en el que disfruten de planes y momentos que los hagan felices.

Sin embargo, advierte Rueda, en caso de que lo anterior no se logre y se sufra del síndrome del nido vacío es fundamental consultar con un especialista, que determinará si es necesario empezar un tratamiento farmacológico y sesiones de psicoterapia.

Cuándo pedir ayuda

Es normal sentir tristeza cuando los hijos se van de casa, pero ante las siguientes señales se vuelve necesario consultar a un especialista para manejar este duelo:

Insomnio

Ansiedad

Tristeza constante

Sentir que la vida no tiene sentido

Desgano

Recomendaciones

Ocupar el tiempo libre en alguna actividad o hobbie.

Recuperar los momentos en pareja.

Buscar apoyo emocional en la familia, los amigos y en caso de ser necesario en un psiquiatra o psicólogo.  

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