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“Por cada ocho hombres que logran el éxito en sus emprendimientos solo una mujer lo hace”: María Adelaida Perdomo

¿Qué tan importante es para las organizaciones tener una cultura de equidad de género?, ¿Es un tema que falta en la agenda de las empresas?

Por: Yulieth Mora

Contenidos La Máquina

 

Conversamos sobre retos para disminuir la brecha de género, emprendimiento y nuevas masculinidades con María Adelaida Perdomo, psicóloga de la Universidad Javeriana, Magíster en derechos humanos del London School of Economics, quien hace parte del equipo del programa radial Altavoz de Blu Radio y es fundadora de la firma consultora en equidad de género, Aequales, que recientemente publicó el Ranking de Equidad de Género en las Organizaciones en Colombia, donde multinacionales como Pfizer, Fundación Plan, SANOFI, Johnson & Johnson y P&G se destacaron en su cultura de equidad de género entre 164 organizaciones evaluadas durante el 2016. El ránking también incluyó una evaluación de entidades del sector público donde, por ejemplo, la Secretaría de Movilidad de la Alcaldía Mayor de Bogotá, obtuvo el mejor puntaje.

 

 

¿Es difícil para una mujer ser emprendedora?

A nosotras nos ha ido muy bien. Hasta el momento no hemos solicitado inversión pero mis amigas emprendedoras me han contado que ellas visitan inversionistas y ellos preguntan: “¿Dónde está el gerente de la empresa?” y ellas tienen que explicarles: “no, es que soy yo”.

 

Sí, hay un sexismo definitivo en el emprendimiento. Una cifra importante es que por cada 8 hombres que logra éxito en sus emprendimientos solo 1 mujer lo hace. Eso no es casual. No significa que las mujeres sean peores emprendedoras sino que a las mujeres no se nos incentiva a emprender, para hacerlo tú necesitas muchas capacidades que no son culturalmente enseñadas a las mujeres, por ejemplo: mostrar ambición, negociación, decir lo que quieres e ir por ello y rodearte de personas que te ayuden a lograr lo que tú quieres hacer.

 

Yo no he sentido que haya una diferencia, lo que sí he sentido es que nuestro emprendimiento genera mucha resistencia porque es un proyecto de equidad de género. Tenemos esa doble característica. No estamos vendiendo tecnología que es un idioma más masculino, sino equidad de género y hay una resistencia muy grande frente al tema.

 

 

¿Esa resistencia viene más de hombres o de mujeres?

Prácticamente por igual. Lo que pasa es que nosotros nos relacionamos con jefes de recursos humanos y en general son mujeres. Ellas lo reciben, pero no quiere decir que por ser mujeres estén más abiertas al tema. Hay mucha resistencia porque hombres y mujeres niegan las brechas de género.

 

 

¿En una compañía quién debería interesarse por disminuir las brechas de género?

Los CEO deben estar más interesados. En general las multinacionales en donde se ha visto que hay equidad es porque CEO o directivos han dicho: “esto es primordial”.

 

 

¿Qué beneficios tiene para un compañía interesarse en la equidad de género al interior de su organización?

Estudios hechos por organizaciones y centros de pensamiento en el mundo nos han permitido comprobar que una empresa con mujeres en posiciones de liderazgo es 26% más rentable frente a otras que no, eso es un beneficio sobre la rentabilidad pero hay otros: se aumentan los índices de innovación, se disminuyen los índices de corrupción, aumenta la comunicación y la colaboración entre los equipos.

 

En términos de mercadeo, las mujeres toman el 80% de las decisiones de compras en el mundo somos el mercado emergente más grande del mundo, sino tenemos afinado nuestro producto para una diversidad de mujeres y por ende, mujeres adentro, que nos digan cómo comunicarnos con esos públicos, no vamos a abordar ese mercado.

 

 

En Aequales se realiza el taller sobre nuevas masculinidades ¿en qué consiste?

Hacemos el taller con hombres para lograr la equidad de género. No vamos a lograr la equidad de género si empoderamos a todas las mujeres en liderazgo femenino pero los hombres siguen comportándose igual, siguen teniendo el privilegio y poder sobre todo. Lo que hacemos en el Taller de Nuevas masculinidades es que tenemos capacitaciones con hombres que deconstruyan o desbaraten la noción tradicional de la masculinidad, que está basada en el territorio, en la violencia, en la propiedad o en la autoridad.

 

En teoría, un hombre no puede llorar, no puede expresar sus sentimientos, tiene que ser proveedor siempre, hay un montón de cargas que tienen los hombres y que no deberían tener. Nosotros queremos que las mujeres sean libres, pero que los hombres también deben ser libres y si la mayoría de ellos entienden que su masculinidad no radica en el privilegio, en el poder y el territorio ellos van a permitir más libertad a las mujeres también.

 

 

¿Los hombres también la tienen difícil?

Sí, se se espera que los hombres tengan un estilo de liderazgo autoritario, que se haga lo que él diga y que no se cuestione. Es lo que sucede tradicionalmente, no estoy diciendo que todos los líderes hombres sean así, pero es frecuente que cuando un hombre tiene un estilo de liderazgo más suave, piensa en el equipo y no solo en los resultados, las personas ponen su liderazgo en duda porque no considera que tenga la madera de ser el líder que ellos están acostumbrados. Eso es un estereotipo, cada vez que un hombre se conecta con sus sentimientos y con los de los otros él es puesto en duda. Eso es una contradicción, porque él debería poder ser el hombre que quiere y al mismo tiempo el hombre que la gente necesita.

 

 

¿Qué debería escandalizarnos en materia de equidad de género?

La cifra más escandalosa es la cifra de mujeres en juntas directivas en Colombia. Tenemos un 34% de mujeres en Juntas directivas y esto solo para las cifras del ranking las 164 organizaciones.

 

Las mujeres solo ocupan en 38% de las posiciones de liderazgo, esto no es aceptable y lo que uno se da cuenta es que las mujeres se enfrentan al techo de cristal, es la barrera que las mujeres encuentran a la hora de ocupar posiciones de alto liderazgo, se llama: techo de cristal. Es una barrera invisible, no se debe a la formación de las mujeres, ni a su experiencia y al final recae sobre su género.  Cuando no puedes explicar una brecha, esa brecha tiene sexismo.

 

Nos debe escandalizar el hecho de que en Colombia no se han roto los techos de cristal. Nosotras hicimos una investigación con las 20 mejores empresas según la Revista Semana y en esas no hay ninguna que tenga más de dos mujeres en su junta directiva. Es una vergüenza.

 

Hoy, una mujer todavía se gana 22% menos que un hombre en el mismo cargo. Debería escandalizarnos que haya una licencia de paternidad solo de 8 días. Es una vergüenza porque los hombres deben tener el mismo tiempo con sus hijos y tiene que poder compartir la tarea de lo hijos con la mujer. La mujer está desbordada, agotada, en términos de salud mental la situación es grave. Todo ese debería escandalizarnos.

 

¿Cuándo cree que le va a llegar la hora a Colombia para tener una mujer presidente?

Es tan difícil que incluso en Estados Unidos, donde se supone es un país más desarrollado con todo y lo racistas que son: primero eligieron a un afrodescendiente que a una mujer y cuando tuvieron la posibilidad de elegir a una mujer, frente a un, a mis ojos, lunático, escogieron al  lunático. A mí eso me dejó muy escandalizada porque me preguntaba si esto es Estados Unidos cómo será en Colombia con el machismo tan rampante.

 

No sé cuándo le va a llegar la hora, lo que sí sé es que la razón por la que no hay más del 20% de mujeres en el Congreso y nunca hemos tenido una mujer presidenta es por machismo y no acepto ninguna otra razón para esto, porque realmente serían excusas.

 

Yo tengo más esperanza a futuro, porque en lo que veo vamos a tener tres candidatas mujeres a la presidencia el año entrante y eso nos puede dar más posibilidades, pero vale aclarar, que el hecho de que una mujer suba a la presidencia no quiere decir que esa mujer tenga enfoque de género, no quiere decir que ella esté dispuesta a trabajar por las disparidades históricas entre hombres y mujeres. Es que hay mujeres que niegan la equidad de género. Si una mujer es CEO de empresa y niega la equidad de género nos da lo mismo: es más grave.

 

 

¿Qué se puede hacer desde el día a día para disminuir la brecha de género?

En feminismo hay una frase que dice: “lo personal es político”. Todo lo que tú haces en tu día a día tiene una repercusión en lo político y lo social. Cuando una mujer decide tomar su vida en sus manos y no acepta parejas que la violenten o la menosprecien, cuando decide asumir retos por sí misma, emprender, tomar decisiones sobre su cuerpo, cosas tan pequeñas como tomar anticonceptivos; cuando los hombres no aceptan chistes machistas y están acabando a las mujeres hablando de sus culos y sus tetas, y se aparta, así le hagan bullyng, eso hace la diferencia.

 

Cada vez que decimos que una jefa es una histérica o una mandona, preguntémonos si diríamos lo mismo si fuera un hombre y si no tuviéramos la misma relación estaríamos siendo sexistas. Cada vez que un hombre o una mujer se lo pregunta y actúa estamos apoyando a la equidad de género.

 

Foto: Mauricio Alvarado - El Espectador.

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